En la mitología romana, Belona era la diosa de la guerra (del latín bellum, ‘guerra’), muy popular entre los legionarios romanos, hija de Forcis y Ceto, compañera o esposa de Ares.
Es una diosa equivalente a la griega Enio y, al igual que Marte (el equivalente de Ares), mucho más popular que ésta.
Políticamente, todas las reuniones del Senado sobre la guerra exterior se celebraban en el Templum Bellonae (Templo de Belona) en el Collis Capitolinus (el Capitolio), fuera del pomerium. Tambien en este templo se recibia a los generales cuando regresaban triunfadores de una campaña.